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La enfermedad del patricio Juan Pablo Duarte, su última batalla

Juan-Pablo-Duarte

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El 15 de julio de 1876, hace 147 años, murió el ideólogo de la patria dominicana: Juan Pablo Duarte.

Su deceso tuvo lugar en la ciudad de Caracas, Venezuela. El ilustre fundador de República Dominicana padeció una “larga y penosa enfermedad e inenarrables sufrimientos morales”, según señala el historiador Juan Daniel Balcácer en un artículo publicado en este medio en el 2017.

Al momento de su muerte, Duarte no era reconocido como padre de la Patria en el país ni tampoco se le destacaba como tal en ninguno de los otros lugares del extranjero donde residió por más de la mitad de su existencia.

En la última batalla por su vida, Duarte fue vencido en la miseria junto a una agotadora enfermedad (neumonía) que sufrió durante años y lo convirtió en un espectro.

“Duarte llevaba una vida de pobreza increíble cuando recibió una epístola del presidente Ignacio María González que lo invitaba a reintegrarse al país. Le quedaban pocos días de vida y si siquiera sintió la curiosidad de leer la carta, quedando su sobre cerrado cuando expiró el 16 de julio de 1876”, relata el historiador Roberto Cassá en su texto Personajes Dominicanos, Tomo I.

La primera noticia de su muerte se dio a conocer a través del Diario de Avisos, de Caracas, en la edición de la tarde del 15 de julio de 1876.

La nota expresa lo siguiente:

“Ha fallecido el general (sic) Juan Pablo Duarte, caudillo de la independencia dominicana; sus deudos y amigos que suscriben esperan de usted los acompañe a la inhumación del cadáver mañana a las 9 a. m. en la I. P. de Santa Rosalía. Caracas, julio 15 de 1876”.

Duarte fue uno de los patricios más puros de América, que se había entregado a servir a su patria con “alma, vida y corazón”. Sin embargo, durante su exilio se desconocían que ese dominicano tan pobre, que vivía tan obscuramente, habría de ser considerado más tarde como “el cristo de los dominicanos”.

Vida de Duarte

Nació en Santo Domingo el 26 de enero de 1813, hijo de doña Manuela Diez y Juan José Duarte, de quienes recibió sus primeras lecciones como estudiante.

Luego recibió clases sobre teneduría de libros. Ya adolescente estudió con el doctor Juan Vicente Troncoso filosofía y derecho romano. Su interés por la lectura motivó a sus padres a enviarlo al extranjero a la edad de quince años aprendiendo varios idiomas: latín, portugués, francés, inglés y alemán, según relatan historiadores.

Activismo

El 16 de julio de 1838 fundó la sociedad secreta La Trinitaria, junto a varios jóvenes instruidos por él.

A la edad de 21 años, se unió a la Guardia Nacional en 1834 en calidad de furrier. Durante su tiempo en la compañía dominicana, tuvo la oportunidad de adquirir conocimientos militares. Luego, en 1842, fue designado como capitán de su compañía y, al año siguiente, fue ascendido al rango de coronel.

Un educador

También se le recuerda por ser un educador, literario, poeta e idealista.

Es uno de los pioneros de la literatura dominicana. Traducía del francés al español.

La traición

La fundación de La Trinitaria supuso uno de los pasos más importantes del movimiento independentista. El sembrar en los ciudadanos la idea de una separación de Haití, con un movimiento multiplicador de sus integrantes, no duró mucho tiempo.

“A pesar de las precauciones conspirativas que acompañaron al funcionamiento de la sociedad secreta se ha inferido, por lo que contienen las escasas fuentes, que hubo la defección de un Judas que llevó a su virtual disolución”, escribe Cassá.

El señalamiento va sobre Felipe Alfau, relata Cassá basándose en los escritos de Rosa Duarte. “En los años posteriores, se señalaría a Alfau como uno de los conservadores que terminó más opuesto a las ideas liberales y democráticas de Duarte.

“Tiempo después, otros compañeros de Duarte le dieron la espalda a sus enseñanzas, como Juan Nepomuceno Tejera, quien apoyó tanto la anexión a España de 1861 como el proyecto de anexión a Estados Unidos de 1869.

“Aunque no se conozcan los detalles precisos, La Trinitaria dejó de funcionar no mucho tiempo después de fundada. De seguro, aparte de la posible defección y otros incidentes, quedó patente que había múltiples dificultades para proseguir la acción revolucionaria organizada debido a la apatía de la población, que aún no comprendía las concepciones de los jóvenes”, indica Cassá.

Exilio

Su primer exilio tuvo lugar el 2 de agosto de 1843, salió para evadir la persecución del gobierno haitiano. El 27 de febrero de 1844 aún se encontraba en el exilio cuando fue proclamada la República. Y retornó el 14 de marzo de ese año.

El segundo exilio fue el 10 de septiembre cuando Pedro Santana declaró a Duarte, Mella y Sánchez traidores de la Patria, enviándolos al exilio a Hamburgo, Alemania. Luego, Duarte se trasladó a Venezuela donde se reunió con su familia también desterrada.

Retornó el 24 de marzo de 1864, para ponerse a disposición del gobierno, donde fue nombrado representante en el exterior.

El tercer exilio fue el 7 de junio de 1864, enviado como cónsul al exterior con el objetivo de recolectar fondos para la causa separatista. Dicha misión terminó se convirtió en otra especie de exilio.

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